Para Dana Berenice ingresar a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) representa cumplir su sueño de ser psicóloga, pero también una vida independiente y lejos de Morelos, su estado natal.

La joven de 17 años de edad reconoció que la BUAP le brindaría nuevas experiencias y le ayudaría a formarse no sólo como profesionista, sino como persona.

“Fue una de las opciones, aparte de que me puse a investigar cómo se maneja la escuela y me llamó la atención intentar algo nuevo, salirme de mi zona de confort, no quedarme acostumbrada a donde estoy viviendo, porque me va a dar nuevas experiencias”, dijo, en entrevista para Alcance Diario.

Dana es una de las más de 58 mil aspirantes a nivel superior que aplicará examen hasta el 18 de junio para ingresar a la máxima casa de estudios.

“Fue bastante sencillo ese examen, comparado con la otra universidad, siento que este te planteaba preguntas más recientes y pertinentes; el otro, te abarcaba desde secundaria, entonces hubo cosas que no sabía”, mencionó, al comentar que también hizo examen en la Universidad Autónoma de Morelos.

La aspirante señaló que quiere ser psicóloga infantil para apoyar a los menores, que en ocasiones se sienten incomprendidos.

“Debido a varias experiencias que yo tuve de pequeña… De repente los maestros no me comprendían o pasaban diferentes situaciones conmigo que hicieron que yo escogiera como tal esta carrera para poder ayudar a niños que pasen por situaciones similares a las mías”, destacó.

En caso de que Dana ingrese a la máxima casa de estudios poblana también pasaría por un cambio radical, pues tendría que vivir sola y dejar a su familia en Cuautla, Morelos.

“Sería un cambio importante porque no estoy acostumbrada a estar sola y como tal tampoco me gusta, sería conectarme conmigo misma, aprender a disfrutar de mis tiempos y de las experiencias que me deje este cambio”, resaltó.

Sin embargo, sabe que aún en la lejanía contaría con el apoyo de su familia para independizarse y tendría que aprender a salir adelante para cumplir sus sueños.

“Recibiría el apoyo de mi mamá pero me independizaría, tendría que vivir sola y si me quedo allá sería quedarme cerca de mi casa y no sería independizarme y por el otro lado no me acostumbraría a estar conmigo misma”, recalcó.