Carlos Villaseñor Anaya, consultor internacional en políticas culturales, destacó que la BUAP está promoviendo los derechos culturales de la comunidad universitaria, al incorporarla en la construcción del plan del desarrollo de la rectora Lilia Cedillo Ramírez.

Afirmó que aunque la universidad sea autónoma, no puede ser omisa a los derechos de las personas, pues está insertada en el ejercicio del derecho a participar como un derecho humano.

El consultor puntualizó que en caso de que no se acatara ese derecho podría intervenir la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, si alguien así lo pidiera.

“Me parece importantísimo que se esté considerando impulsar el ejercicio de los derechos culturales, no sólo desde las artes o patrimonio, sino que dentro de la universidad puede garantizar los derechos culturales de la comunidad BUAP”, destacó.

Reconoció que a partir del derecho cultural se puede generar igualdad en las comunidades, pues se propicia un diálogo horizontal, donde se reconocen los valores y patrimonio cultural e intercultural del entorno.

“Esta vocación anunciada, de llevar cada vez más los valores de la universidad hacia las comunidades del entorno, ya no solo con un concepto de extensión, sino mucho más horizontal y de un diálogo que sea respetuoso de sus derechos humanos culturales, donde lo cultural se reconozca, que no sólo se da entre determinados entes privilegiados, sino que se reconoce a partir de los derechos culturales la igualdad de las culturas y la universidad promoverá este diálogo”, argumentó.

El especialista afirmó que no se puede generar gobernanza o desarrollo económico sin considerar el derecho cultural.