Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP pusieron en alto el nombre de la institución al obtener con este trabajo la medalla de oro en Infomatrix Argentina, XX Concurso Iberoamericano de Proyectos Estudiantiles de Ciencia y Tecnología.
El equipo está formado por los alumnos de Electrónica: Iralice Cardona Castillo, Fernando León Oropeza (bicampeón de Fepro) y José Orizaga y Espin de Mecatrónica. Su trabajo, asesorado por el maestro Nicolás Quiroz Hernández, obtuvo previamente el primer lugar en la categoría de desarrollo de Software y Hardware en la XVII Competencia Fepro 2025, realizada por la Facultad de Ciencias de la Computación de la BUAP, lo que les permitió obtener la acreditación para asistir al encuentro internacional.
Así se construyó la aplicación web
En el desarrollo de la aplicación web, Iralice Cardona se encargó de la base de datos, para ello fue necesario conocer el lenguaje de señas para grabarlo, a fin de que la inteligencia artificial (IA) aprendiera cada seña.
Por su parte, Fernando León trabajó en el núcleo del proyecto, es decir, el modelo de IA y en su capacidad para traducir y formar las oraciones. José Orizaga contribuyó con la base de datos, pero sobre todo, con el desarrollo de la interfaz.
El mecanismo de operación es sencillo: cuando una persona que emplea el LSM se coloca frente a la pantalla, el programa arma un diseño de hombros, brazos, manos y rostro de la persona, a través de puntos de referencia, con el fin de obtener información cada vez que se muevan y formen una letra o palabra con señas.
Posteriormente, con una herramienta de Google se obtiene un cubo de datos en tres dimensiones, partiendo de los diferentes puntos de referencia de las posiciones, así se implementa el modelo de IA.
Respecto a la interpretación, José Orizaga añadió que el LSM no tiene tantos conectores como el idioma español, de ahí que no sea lo mismo hablar que expresarse en lenguaje de señas: “Por eso son importante las probabilidades, con las cuales se apoya la interpretación para formar la oración, dando prioridad a una palabra para traducir; todo esto se trabajó con la interfaz, que se fue mejorando”.
Para entender mejor las necesidades de los usuarios del LSM, Iralice Cardona refiere que buscaron la asesoría de una psicóloga y colaboraron con Victoria Alemán y Mariana Mendoza, quien presenta una discapacidad auditiva, además de ser maestra en lenguaje de señas, lo que les permitió comprender y respetar sus dinámicas de comunicación.
Triunfo en Infomatrix Argentina
Sobre el triunfo en Infomatrix Argentina -que tuvo lugar del 16 al 18 de octubre-, el maestro Nicolás Quiroz destacó que la obtención de la medalla de oro tiene doble mérito, porque sus alumnos se enfrentaron a proyectos de otros países con más tiempo de maduración.
Refirió que en este evento internacional se comparten experiencias entre los asesores de los equipos, lo que les permitió valorar el apoyo brindado por la BUAP y las facultades de Electrónica y de Ciencias de la Computación.
A futuro, la intención es que Signavox se convierta en un traductor reconocido no sólo para el lenguaje de señas en español, y aunque los creadores reconocen que los proyectos de IA requieren de una inversión importante, confían en mejorarlo a fin de obtener financiamiento y lograr la traducción bidireccional, es decir, no solo de señas a texto, sino también de texto a imagen de señas.

