Arturo Alfaro Galán - Puebla PúblicaPuebla Pública, colaboración de Arturo Alfaro Galán.

La demanda por mayor seguridad en los centros educativos de Puebla es una petición añeja y poco atendida por las autoridades municipales y estatales. Decenas de robos, asaltos e incidencias de inseguridad se cometen todos los días en contra de los jóvenes.

A pesar de ello, Puebla continúa como uno de los principales polos educativos de la región sur-sureste del país, antes de llegar a la caótica Ciudad de México.

En la Angelópolis, los jóvenes llegan con sueños y un futuro promisorio en sus mochilas, muchos de ellos oriundos de Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Campeche y Tlaxcala.

Cómo olvidar la marcha estudiantil más grande en la historia reciente de Puebla, cuando en 2020 —previo al encierro por Covid19— miles de estudiantes se manifestaron para demandar al gobierno estatal brindar seguridad en todos los recintos universitarios del estado.

Con voz vibrante y el acompañamiento de las autoridades educativas, el contingente fue respetuoso y organizado. Incluso, se le dio seguimiento a través de las áreas de seguridad pública en los diferentes municipios de la zona metropolitana.

Pero llegó el coronavirus, y aunque la delincuencia no dejó de operar, en la vida pública poblana aparecieron nuevas prioridades.

Tampoco olvidemos , la mega marcha de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) —que congregó a cientos de estudiantes de otras instituciones de educación superior del estado— para demandar la salida de la Policía Auxiliar de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de sus instalaciones, tras un conflicto legal entre particulares.

El conflicto que derivó en el movimiento #UDLAPLibre se convirtió en uno de los más importantes en la región, en cuyas manifestaciones también se exigió seguridad para la comunidad universitaria.

Fue hasta hace apenas unos días que los estudiantes —ahora de la BUAP— volvieron a tomar las calles. En esta ocasión para denunciar el presunto abuso policial del que fueron objeto dos de sus compañeros, detenidos por presunto robo a tienda de conveniencia.

Los jóvenes regresaron a la Fiscalía General del Estado y se plantaron en el zócalo de Puebla no solo para demandar justicia, sino para exigir seguridad en todas las áreas de su vida.

Aunque el conflicto por los dos jóvenes detenidos se resolvió por la vía legal y escolar, los estudiantes no se cansarán de levantar la voz para demandar que las autoridades hagan su trabajo de cuidar a los ciudadanos.

Y sí, como reza la popular frase: Si no pueden, que renuncien.

Por Arturo Alfaro Galán

Reportero desde hace más de 15 años. Actualmente Director Editorial de Alcance Diario. Consultor en Comunicación Política Digital, en producción de contenido y creación de comunidades digitales. He colaborado en una decena de medios de comunicación en México, y he participado en campañas políticas en Veracruz, Estado de México, Quintana Roo, Oaxaca, Ciudad de México y Puebla; además de las elecciones presidenciales de México (2018), Panamá (2019) y Guatemala (2019). Viajero, lector y fotógrafo amateur.