El Instituto Poblano de la Juventud (IPJ) del gobierno de Puebla podría incurrir en violencia política de género en contra de la activista Zavine Magadán Pérez, a quien nombró como ganadora y posteriormente negó entregar el Premio Estatal de la Juventud 2022 en la categoría de Igualdad y Perspectiva de Género “por un error” que hasta ahora no ha sido esclarecido.
En su lugar, la activista premiada Yoselin Paredes acusó que desde el IPJ se provoca inestabilidad entre la comunidad de mujeres feministas, por lo que el organismo debe brindar una postura al respecto.
La crisis al interior del IPJ es una muestra más del nivel de organización en el gobierno en Puebla -encabezado por Miguel Barbosa Huerta – donde vale más el servilismo que el activismo de calle, como el que practica Zavine Magadán, también integrante de la organización Redefine Puebla, una de las agrupaciones feministas que buscan la despenalización del aborto en la entidad.
“Yo creo que puede ser un tema político por el perfil que manejo, porque soy una activista que se ha presentado a marchas, porque estoy a favor de la despenalización del aborto, porque he estado en muchos temas controversiales para cualquier instituto en el estado”, relató Zaviné Magadán en una entrevista publicada por el portal E-Consulta.
El principal problema no es entregarle o no el Premio Estatal de la Juventud 2022 a la feminista Zaviné Magadán, sino dejar sin comentarios ni respuesta a las demandas de la activista, por más de 5 horas, lo cual fue suficiente para generar una crisis donde no la había.

