La remoción de Melitón Lozano Pérez al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP) no se debió a su calidad como profesor ni como administrador de la segunda dependencia pública más grande del estado, sino al bochornoso capítulo que hizo pasar a su jefe, el gobernador Miguel Barbosa frente al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en el municipio poblano de Ayoxuxtla.
El pasado fin de semana, un grupo de profesores de la sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) lanzaron críticas, gritos y reclamos al mandatario poblano por la falta de pago del retroactivo salarial. En respuesta, Barbosa Huerta los calificó de manera despectiva como “señoritos” y “revoltosos” (sic).
Con la salida de Melitón Lozano -en cuyas oficinas centrales de la SEP fueron colocados sellos de seguridad y clausura con una flamante cinta canela – se espera una investigación a fondo en su administración, un repaso a los acuerdos sostenidos y a las licitaciones ordenadas.
Con Melitón Lozano ya van 20 cambios en la burbuja dorada de Miguel Barbosa Huerta, quien tomó posesión al cargo apenas el pasado 1 de agosto de 2019, en el preámbulo de la pandemia por Covid-19 en la entidad.
El extitular de la SEP, a fin al movimiento disidente magisterial, podría ‘no salvarse’ del desprecio de Barbosa Huerta. Incluso, podría alcanzar el destierro del paraíso burocrático y con ello enterrar sus sueños de ser gobernador.
La única que podría sobrevivir el vaivén político es su esposa, actual titular de la Secretaría de Prensa y Propaganda del Partido Morena en Puebla, Juana Marmolejo Sánchez, recién electa.
Cabe señalar que Melitón Lozano era una de las ‘corcholatas’ favoritas para suceder a Miguel Barbosa. En esa lista ya solo quedan: Olivia Salomón, titular de la Secretaría de Economía; Sergio Céspedes, presidente del Congreso local; y José Antonio Martínez, de la Secretaría de Salud.
¿O aprovechará su salida de SEP para intensificar su activismo en Morena? Al tiempo.

