El comienzo de inspecciones por parte del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Puebla (Soapap) ha dejado en evidencia a varios irresponsables que incurren en descargar agua contaminada y desechos a la red de alcantarillado.
El prestigiado Hospital Ángeles es uno de los que incurre en no pagar saneamiento, no usar su planta de tratamiento y desechar aguas negras al alcantarillado.
Lo que además agrava la situación es que estas aguas negras vienen de un hospital; por lo que residuos que provienen de áreas como sanitarios y quirófano van a parar al drenaje sin ser tratados.
Otro grande que no se queda atrás, y además también en la zona, es la plaza Vía San Ángel, sobre la Vía Atlixcáyotl, donde se detectaron altos niveles de contaminación.
El corredor gastronómico de la zona de Angelópolis tampoco se salva, pues gracias a que los restauranteros no utilizan sus trampas de grasa, se terminó taponando el drenaje, pues se solidificaron las grasas en la red del drenaje frente a la Estrella de Puebla.
Agua de Puebla ya puso manos a la obra para rehabilitar esta zona, reparar el colapso de la antigua red y poner en cintura a los establecimientos para que activen sus trampas de grasa y evitar que vuelva a colapsar el drenaje y provocar focos de infección.
Estas inspecciones se suman a trabajos de reparación y desazolve. Hasta julio, se habían limpiado mil 610 kilómetros de la red sanitaria de la ciudad.
Esto representó el retiro de 30 mil metros de azolve (lodo, basura, residuos), situación que resta vulnerabilidad a los 59 sitios que se ponen en riesgo con las lluvias por encharcamientos e inundaciones.
Y, aunque la acumulación de basura es responsable en el 85% de que se tapone la red de alcantarillado y la han retirado las cuadrillas de Agua de Puebla, la responsabilidad de no tirar residuos en la calle, ríos y barrancas es social.
Así que la mano firme no sólo debe ser de las instituciones con inspecciones, es momento de cuidar, para tener más y mejor agua en Puebla.

