Diferente a lo que sucedió con la elección de la titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), el Congreso de Puebla dejó en claro este jueves que la transparencia no es uno de los pilares que se abracen en el recinto legislativo. Los diputados dejaron acéfala la vacante en el Instituto de Transparencia y Acceso a la Información de Puebla (ITAIPUE) por falta de negociación y de oficio político.
Durante la sesión ordinaria de este jueves, el pleno del Poder Legislativo se dividió con las integrantes de la terna: Rita Elena Balderas Huesca, que actualmente es directora general de Transparencia y Gobierno Abierto de la Secretaría de Administración del Estado de Puebla, obtuvo 17 votos a favor, 16 en contra y 8 abstenciones.
En tanto, Norma Estela Pimentel, exsecretaria de Igualdad Sustantiva del Ayuntamiento de Puebla durante el trienio pasado, apenas alcanzó 17 votos a favor, 20 en contra y 4 abstenciones; y María del Carmen Leyva Báthory, ex coordinadora general de Transparencia del Ayuntamiento de Puebla en el trienio pasado, logró 5 votos a favor, 30 en contra y 6 abstenciones.
Ante ello, el proceso para elegir al nuevo integrante del ITAIPUE deberá reponerse en los próximos días, con la emisión de una nueva convocatoria, con requisitos más detallados y con la inclusión de nuevos perfiles que logren el concenso entre los diputados.
Contrario a lo que ocurrió con la ASE, que ha sido acusada por emplearse como el “garrote político” del Estado; el ITAIPUE es el “dolor de cabeza” de gobiernos municipales y sujetos obligados para abrir los expedientes a la transparencia y a la rendición de cuentas.
La diputada de Morena, Karla Martínez Gallegos, presidenta de la Comisión de Transparencia del Congreso del Estado, tendrá que cabildear y sopesar de nueva cuenta con los perfiles, pues se necesita la mayoría calificada para finalizar el trámite.
En esta ocasión, la falta de negociación y de oficio político entre los integrantes del Poder Legislativo generó encono y división entre las integrantes de la terna.
Lo único que queda claro será saber a quién le darán prioridad: a una funcionaria del gabinete estatal o a una exservidora pública de la administración municipal de Claudia Rivero Vivanco. La moneda está en el aire.

