Este jueves el gobierno del estado inauguró la Feria de Puebla, la primera que organiza esta administración, en medio de un caso en su espectáculo principal de Marc Anthony y un débil protocolo sanitario para prevenir el Covid-19.
El regreso de la Feria es un logro que permite a los poblanos “revivir Puebla” con actividades de los sectores artesanal, agrícola, cultural e industrial. “Es una feria que tiene que ver con todos los expertos de Puebla”, dijo el mandatario Miguel Barbosa Huerta mientras se hacía acompañar de la actriz Galilea Montijo en la inaguración del convite.
No obstante, ante la falta de información y logística en el primer día de la Feria de Puebla, cientos de poblanos se comenzaron a formar en el Centro Expositor desde las 7 de la mañana, a fin de alcanzar los primeros lugares para ver gratis al salsero Marc Anthony, cuyos boletos en la zona VIP oscilaban en 14 mil pesos.
Al filo del mediodía, las largas filas para ingresar al recinto eran kilométricas. A eso se sumó el congestionamiento vial provocado por los cierres anticipados e inesperados para los automovilistas.
El estacionamiento principal fue abarrotado y permaneció en cupo total al menos desde las 14 horas del jueves, lo cual obligó a los conductores a utilizar estacionamientos aledaños controlados por la iniciativa privada.
En el interior de la Feria de Puebla las personas -y las autoridades – se olvidaron del Covid-19, pues no hubo regulación alguna para el uso del cubrebocas, o la aplicación de gel antibacterial, a pesar de la aglomeración de los asistentes.
Antes del espectáculo de Marc Anthony, como concierto principal del Teatro del Pueblo, las personas comenzaron a presionar para abrir las puertas al público, a pesar que el cupo estaba agotado, y es cuando finalmente sucedió el portazo. No hubo más remedio que evitar una estampida con la apertura de los accesos.
Este viernes se presenta Moderado en el Teatro del Pueblo, y se espera una asistencia similiar a la del primer día. Los espectáculos continuarán hasta el 15 de mayo.

