Jhoselin, estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), compartió en su cuenta de Facebook que fue atacada con una jeringa y después se sintió mareada y con náuseas.
De acuerdo con su relato, el jueves, cerca de las 2 de la tarde, salió por el acceso de Derecho, en Ciudad Universitaria (CU), para abordar la M1, pues se dirigiría al Centro. Al subir a la ruta sintió que alguien se acercó demasiado a ella y además un piquete, pero no le dio importancia.
A mitad de camino ella comenzó a sentirse muy mareada y con náuseas, por lo que pidió bajar pues pensó que vomitaría en la combi.
Ella recuerda haber bajado en la 9 Sur y la 25 Poniente, donde envió un mensaje a Jadi para contarle que se sentía mal y decidió caminar para resguardarse en alguna tienda, no obstante, siguió caminando hasta llegar a la avenida Reforma y la 9 Norte, donde comenzó a ver borroso, “como si en el ambiente hubiera humo”, describe.
Ya en el Centro, se comunicó con dos amigos y un profesor en busca de ayuda, a fin de que pudieran ir por ella, pues ya no podía seguir caminando.
Luego de ser recogida por un profesor, fueron al CCU, a fin de pedir apoyo con los elementos DASU, quienes le revisaron signos vitales y le dijeron que tenía las pupilar muy dilatadas y la remitieron a su unidad médica familiar, asimismo, le recomendaron practicarse un examen toxicológico, el cual arrojó que no había rastro de sustancia en su sangre; sin embargo, le explicaron que hay analgésicos que adormecen el cuerpo y suelen ser aplicados por secuestradores.
“SEGÚN COMENTABAN MIS AMIGOS, FUE QUE CUANDO ELLOS LLEGARON A AYUDARME, NO SE ENTENDÍA LO QUE HABLABA Y ESTABA MUY PÁLIDA, MUY DESORIENTADA, GRACIAS A ELLOS Y A LA DOCTORA QUE ME ACOMPAÑARON HASTA QUE ESTUVE MÁS CONSIENTE Y YA PODÍA RECONOCER BIEN LOS ROSTROS”.
Jhoselin compartió su experiencia para que los estudiantes tengan más cuidado y en espera de que a nadie más le suceda, además compartió las fotos del lugar donde le dieron el pinchazo y de su brazo.
No es el primer caso
En los comentarios del post se puede leer que este no es el primer caso con el mismo modus operandi, inclusive, recordaron el caso de una estudiante que logró llegar a su colegio y se quedó “dormida” en una jardinera.
En otro comentario, Lyn señaló que a ella le sucedió algo similar en Plaza Loreto, donde un hombre con bastón en mano la persiguió y, cuadras adelante, ya no necesitaba el bastón para caminar. Ella estuvo alerta pues días antes supo de una chica que fue atacada con una jeringa por un hombre con bastón en el Centro.
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Fátima compartió que a su hermana le pasó lo mismo: un hombre con bastón en el Loma Bella, en una vuelta, se le acercó como si se fuera a caer y se apoyó en ella. Luego se sintió mareada pero logró avisar a su familia, quien la alcanzó en la universidad.
Itze es otra chica que también pasó por la misma situación:
“A MÍ ME PASÓ ALGO SIMILAR, PERO ESTABA CERCA DE CASA, ME DIO MUCHO SUEÑO, ME ZUMBABA MI OÍDO, SENTÍ MI CUERPO MUY PESADO, SENTÍ COMO UN PELLIZCO ESA VEZ”, COMENTÓ.
Damaris comentó, por la imagen del brazo, que parece un piquete de una aguja de insulina.
José compartió que lo mismo le sucedió a una chica por la Central de Abasto, y recomendó que siempre vayan acompañadas las chicas.

